Las historias de amor que nacieron con la llegada de los militares estadounidenses al Puesto de Operaciones Avanzadas (FOL) a Manta suman 92, aunque en las calles del puerto dicen que son muchas más.
En el Registro Civil se hizo un análisis de los casamientos entre ciudadanos estadounidenses y ecuatorianas en Manta. Franklin Ripalda, director de esa dependencia en el Puerto, aseguró que se han contabilizado 90 matrimonios desde enero de 2000 hasta mayo de este año.
Ripalda recuerda que los estadounidenses buscaban chicas sencillas, no de los estratos sociales altos del puerto manabita. En ese mismo período -según la investigación del Registro Civil- se registraron 10 divorcios y se inscribió a 94 niños.
Los casamientos entre militares estadounidenses y ecuatorianas también serán analizados por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa. Su principal, Marco Martínez, señala que hay denuncias de mujeres que sufrieron maltratos o fueron abandonadas por militares de Estados Unidos.
Cecilia Paredes dice que es una de las afectadas. Ella asegura que se enamoró de John Hill, un soldado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. De esa relación nació un hijo, por quien reclama la manutención.
El Registro Civil pidió a las autoridades del Puesto de Avanzada una lista completa de todos los soldados que llegaron a Manta desde 2000. El administrador del FOL, Patrick Curtis, les respondió que no podía hacerlo, porque la nómina completa la tiene el Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador.
Sin embargo, en los archivos judiciales del puerto manabita apenas existen dos demandas contra soldados del FOL para la manutención de sus hijos. La jueza segunda de la Niñez y Adolescencia de la provincia, Ruth Ozaeta, confirma la cifra.
Ella dice que solo en un caso se pidió la prohibición de salida del país para un militar de la Base de Manta; pero recuerda que cuando llegaron con la orden judicial, el estadounidense se había marchado. “La otra demanda aún se encuentra en trámite”, dijo.
En el Registro Civil se hizo un análisis de los casamientos entre ciudadanos estadounidenses y ecuatorianas en Manta. Franklin Ripalda, director de esa dependencia en el Puerto, aseguró que se han contabilizado 90 matrimonios desde enero de 2000 hasta mayo de este año.
Ripalda recuerda que los estadounidenses buscaban chicas sencillas, no de los estratos sociales altos del puerto manabita. En ese mismo período -según la investigación del Registro Civil- se registraron 10 divorcios y se inscribió a 94 niños.
Los casamientos entre militares estadounidenses y ecuatorianas también serán analizados por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa. Su principal, Marco Martínez, señala que hay denuncias de mujeres que sufrieron maltratos o fueron abandonadas por militares de Estados Unidos.
Cecilia Paredes dice que es una de las afectadas. Ella asegura que se enamoró de John Hill, un soldado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. De esa relación nació un hijo, por quien reclama la manutención.
El Registro Civil pidió a las autoridades del Puesto de Avanzada una lista completa de todos los soldados que llegaron a Manta desde 2000. El administrador del FOL, Patrick Curtis, les respondió que no podía hacerlo, porque la nómina completa la tiene el Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador.
Sin embargo, en los archivos judiciales del puerto manabita apenas existen dos demandas contra soldados del FOL para la manutención de sus hijos. La jueza segunda de la Niñez y Adolescencia de la provincia, Ruth Ozaeta, confirma la cifra.
Ella dice que solo en un caso se pidió la prohibición de salida del país para un militar de la Base de Manta; pero recuerda que cuando llegaron con la orden judicial, el estadounidense se había marchado. “La otra demanda aún se encuentra en trámite”, dijo.