Francia advirtió este lunes que las inversiones francesas en Ecuador podrían disminuir, a causa del diferendo financiero que llevó a la compañía franco-británica Perenco a abandonar sus operaciones en ese país.
Según el portavoz adjunto de la cancillería francesa, Frédéric Desagneaux, la decisión de las autoridades de Quito no invita a "atraer las inversiones extranjeras en Ecuador ni a crear el clima de negocios propicio para el desarrollo de relaciones económicas y comerciales que Francia desea".
La producción de los campos a cargo de Perenco en la Amazonía ecuatoriana (bloques 7 y 21) fue embargada en marzo, debido a que el Estado ecuatoriano aduce una deuda de al menos 327 millones de dólares en impuestos.
Ante dicho embargo, la compañía ordenó el jueves pasado a sus trabajadores suspender las operaciones, pero según las autoridades los 342 empleados se negaron a acatar la orden.
El viernes, la estatal Petroamazonas señaló que Perenco había despedido a sus trabajadores y que de esa manera pretende romper el contrato de manera unilateral.
Petroamazonas, que se puso al frente de las operaciones de Perenco, dijo además que por orden del Estado ecuatoriano brinda apoyo económico a dichos trabajadores para que continúe la producción, sin que la medida implique una confiscación de los campos.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó el sábado que los campos continúan produciendo unos 21.000 barriles diarios.
"El litigio, relativo a eventuales impuestos pendientes, fue sometido al arbitraje internacional en conformidad con el acuerdo bilateral de 1994 sobre el impulso y la protección recíprocos de inversiones", añadió el portavoz de la cancillería francesa.
"Lamentamos"que las autoridades ecuatorianas "no hayan aplicado las medidas provisionales decididas por el tribunal de arbitrio el 8 de mayo de 2009", agregó.
Dicho fallo internacional suspendió el embargo que pesaba sobre el 70% de la producción petrolera de Perenco en Ecuador, medida dispuesta por el gobierno para cobrar la deuda en impuestos.
"Deseamos la reanudación del diálogo entre el grupo petrolero Perenco y las autoridades ecuatorianas, así como el respeto de los derechos de la compañía franco-británica", añadió el portavoz francés.(AFP)
Según el portavoz adjunto de la cancillería francesa, Frédéric Desagneaux, la decisión de las autoridades de Quito no invita a "atraer las inversiones extranjeras en Ecuador ni a crear el clima de negocios propicio para el desarrollo de relaciones económicas y comerciales que Francia desea".
La producción de los campos a cargo de Perenco en la Amazonía ecuatoriana (bloques 7 y 21) fue embargada en marzo, debido a que el Estado ecuatoriano aduce una deuda de al menos 327 millones de dólares en impuestos.
Ante dicho embargo, la compañía ordenó el jueves pasado a sus trabajadores suspender las operaciones, pero según las autoridades los 342 empleados se negaron a acatar la orden.
El viernes, la estatal Petroamazonas señaló que Perenco había despedido a sus trabajadores y que de esa manera pretende romper el contrato de manera unilateral.
Petroamazonas, que se puso al frente de las operaciones de Perenco, dijo además que por orden del Estado ecuatoriano brinda apoyo económico a dichos trabajadores para que continúe la producción, sin que la medida implique una confiscación de los campos.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó el sábado que los campos continúan produciendo unos 21.000 barriles diarios.
"El litigio, relativo a eventuales impuestos pendientes, fue sometido al arbitraje internacional en conformidad con el acuerdo bilateral de 1994 sobre el impulso y la protección recíprocos de inversiones", añadió el portavoz de la cancillería francesa.
"Lamentamos"que las autoridades ecuatorianas "no hayan aplicado las medidas provisionales decididas por el tribunal de arbitrio el 8 de mayo de 2009", agregó.
Dicho fallo internacional suspendió el embargo que pesaba sobre el 70% de la producción petrolera de Perenco en Ecuador, medida dispuesta por el gobierno para cobrar la deuda en impuestos.
"Deseamos la reanudación del diálogo entre el grupo petrolero Perenco y las autoridades ecuatorianas, así como el respeto de los derechos de la compañía franco-británica", añadió el portavoz francés.(AFP)