QUITO.- El Ejecutivo trabaja en “un análisis profundo” sobre cada uno de los subsidios que se mantienen en el país. La idea es definir cuales fueron los objetivos por los cuales se crearon y determinar el impacto que han tenido en la población y en la economía. Así señaló el titular de la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades), René Ramírez.“Este tema lo trataremos en un taller futuro en el que se evaluara uno a uno para medir su impacto hay que ser claros en que los subsidios tienen que ir a los pobres si atacan a la pobreza, pero también pueden ir a mejorar el desarrollo y la eficiencia de la economía”, sostuvo.
Ramírez reconoció la eficiencia de algunos subsidios focalizados que fueron impulsados durante este Gobierno como el bono de la vivienda, el crédito 555, que entrega el Banco Nacional de Fomento (BNF) a los pequeños productores; y el Bono de Desarrollo Humano de 35 dólares. “Son subsidios que han tenido el efecto esperado”, señaló.
Por su parte, el presidente del directorio del Banco Central del Ecuador, Diego Borja, dijo que los subsidios al gas y al combustible son un peso para el Estado pero que “no pueden eliminarse mientras no se tenga una claridad de cómo beneficiar a la gente que lo necesita”.
“El Presidente (Rafael Correa) ha sido muy claro en eso: No se van a quitar los subsidios mientras no haya una definición sobre cómo compensar a quienes más lo necesitan”, puntualizó tras el taller que se realizó el miércoles en Puembo, al nororiente de Quito, en donde se analizaron los resultados de los cuatro años del Gobierno.