Evitar que los recursos públicos sirvan para financiar la creación de los llamados ‘Comités de la Revolución Ciudadana’ es una meta que se ha impuesto el Contralor general del Estado, Carlos Pólit.
El funcionario, quien reconoció que vigilar a organizaciones políticas no es su función, aseguró que su labor le obliga a estar alerta en el uso que se da al dinero del Estado e impedir que éste vaya a cualquier tipo de organización política.
"No tenemos que hacer examen especial a ningún partido político, (pero) lo que si no vamos a permitir es que ni un dólar del pueblo ecuatoriano sea desviado a partido o movimiento político alguno", subrayó el juez de cuentas del Estado.
Su comentario surgió luego de que grupos opositores advirtieran de que la conformación de un millón de Comités Familiares para defender al Régimen, pueda financiarse con recursos del Estado, extremo negado por el movimiento oficialista Alianza PAIS.
Pólit señaló que el desvío de fondos públicos es un hecho ilegal, "penado por la ley y se llama delito de peculado (malversación de fondos públicos)", y dijo que si se detecta alguna operación de este tipo, él lo denunciará.
Duro cuestionamiento
La decisión del oficialismo de crear los comités revolucionarios ha generado una serie de críticas de la oposición, que compara a esos grupos como los que funcionan en Cuba y Venezuela, y de los que teme se conviertan en "fuerzas de choque" del Ejecutivo.
El ex ministro demócrata popular, Vladimiro Álvarez, por ejemplo, cree que estos entes serán células similares a las que existieron en la Italia de Benito Mussolini.
"La organización popular es conveniente para el ejercicio pleno de la democracia, cuando se la deja actuar en forma libre y no manipulada” dijo el político, quien teme que se intenten conformar agrupaciones de defensa política bajo un adoctrinamiento ideológico y con financiamiento estatal.
Lo peor que le podría pasar a Ecuador, según Álvarez es que se formen grupos similares a los de la "Italia fascista de Mussolini, donde se conformaron comités de delatores. Así los miembros de la sociedad debían delatar a sus vecinos y hasta familiares que se apartaban del régimen".
Agregó que una situación similar se vivió en la Alemania Nazi y en muchos otros países donde hubo insurgencia y “vientos revolucionarios”.
"Lamentablemente en nuestro país van a constituir estos Comités de Defensa de la Revolución, como los llama el presidente Correa, para colocarlos en cada barrio, casas y familias. Los delatores darán lugar a una fragmentación de las clases sociales", indicó.
La próxima etapa
Kléber Loor, director de Movimiento PAIS en Guayas, asegura que viene una etapa larga, donde esperan profundizar la creación de los Comités para lograr "una vida plena en comunidad".
Indicó que invitar a la defensa del proceso no tiene nada de malo y aclaró que "la partidocracia nunca tenía en cuenta la participación de la población".
"Mientras tengamos una colectividad mucho más consciente, la gobernabilidad será mucho más práctica, completa y la labor llegará a todos los sectores", aseguró.
El funcionario, quien reconoció que vigilar a organizaciones políticas no es su función, aseguró que su labor le obliga a estar alerta en el uso que se da al dinero del Estado e impedir que éste vaya a cualquier tipo de organización política.
"No tenemos que hacer examen especial a ningún partido político, (pero) lo que si no vamos a permitir es que ni un dólar del pueblo ecuatoriano sea desviado a partido o movimiento político alguno", subrayó el juez de cuentas del Estado.
Su comentario surgió luego de que grupos opositores advirtieran de que la conformación de un millón de Comités Familiares para defender al Régimen, pueda financiarse con recursos del Estado, extremo negado por el movimiento oficialista Alianza PAIS.
Pólit señaló que el desvío de fondos públicos es un hecho ilegal, "penado por la ley y se llama delito de peculado (malversación de fondos públicos)", y dijo que si se detecta alguna operación de este tipo, él lo denunciará.
Duro cuestionamiento
La decisión del oficialismo de crear los comités revolucionarios ha generado una serie de críticas de la oposición, que compara a esos grupos como los que funcionan en Cuba y Venezuela, y de los que teme se conviertan en "fuerzas de choque" del Ejecutivo.
El ex ministro demócrata popular, Vladimiro Álvarez, por ejemplo, cree que estos entes serán células similares a las que existieron en la Italia de Benito Mussolini.
"La organización popular es conveniente para el ejercicio pleno de la democracia, cuando se la deja actuar en forma libre y no manipulada” dijo el político, quien teme que se intenten conformar agrupaciones de defensa política bajo un adoctrinamiento ideológico y con financiamiento estatal.
Lo peor que le podría pasar a Ecuador, según Álvarez es que se formen grupos similares a los de la "Italia fascista de Mussolini, donde se conformaron comités de delatores. Así los miembros de la sociedad debían delatar a sus vecinos y hasta familiares que se apartaban del régimen".
Agregó que una situación similar se vivió en la Alemania Nazi y en muchos otros países donde hubo insurgencia y “vientos revolucionarios”.
"Lamentablemente en nuestro país van a constituir estos Comités de Defensa de la Revolución, como los llama el presidente Correa, para colocarlos en cada barrio, casas y familias. Los delatores darán lugar a una fragmentación de las clases sociales", indicó.
La próxima etapa
Kléber Loor, director de Movimiento PAIS en Guayas, asegura que viene una etapa larga, donde esperan profundizar la creación de los Comités para lograr "una vida plena en comunidad".
Indicó que invitar a la defensa del proceso no tiene nada de malo y aclaró que "la partidocracia nunca tenía en cuenta la participación de la población".
"Mientras tengamos una colectividad mucho más consciente, la gobernabilidad será mucho más práctica, completa y la labor llegará a todos los sectores", aseguró.