sábado, 11 de julio de 2009

El G8 promete $20 mil millones

La cumbre del G8 en la ciudad italiana de L"Aquila concluyó ayer con el compromiso de luchar contra el hambre en el mundo, la que afecta a más de 1 000 millones de personas -100 millones más que hace un año- a causa de la crisis económica.

Para lograrlo, se destinará un paquete de $20 000 millones que se dirigirán a la producción de alimentos. Esta medida significa un cambio de enfoque respecto a las estrategias anteriores para combatir el hambre basadas en la ayuda alimentaria directa.

La decisión fue tomada por los países miembros del G8 (los EEUU, el Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Canadá y Rusia); en ella también participaron los emergentes del G5 (el Brasil, México la India, la China y Sudáfrica) junto a otras naciones invitadas. El dinero será entregado en tres años, y sus principales beneficiarios serán los pequeños agricultores.

El anuncio se produjo horas antes de que el presidente estadounidense Barack Obama, de padre keniano, y su esposa Michelle, descendiente de esclavos, emprendan su primer viaje al África, un continente que será el principal destinatario del paquete del G8.

"Hemos prometido invertir alrededor de $20 000 millones en seguridad alimentaria, en programas de desarrollo agrícola, para ayudar a combatir el hambre en el mundo. Eso se suma a la ayuda que ya estamos brindando", dijo Obama. Y agregó que esta ayuda "debe focalizarse en crear las condiciones para que ya no haga falta ayudar a personas que consiguieron sustentar sus propias vidas, alimentar a sus familias y elevar su nivel de vida".

Un plan que parece lejano pues, según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicado en junio pasado, la barrera de 1 000 millones de personas que padecen hambre en el mundo será superada por primera vez en 2009, por el ingreso de 100 millones de personas en esa triste estadística en el último año.

La canciller mexicana, Patricia Espinosa, dijo que su país abogará para que naciones latinoamericanas y caribeñas figuren también entre los beneficiarios del paquete del G8. El año pasado, Haití, el país más pobre de la región, fue sacudido por motines populares provocados por el alto precio de los alimentos.

Esta cumbre se llevó a cabo en L"Aquila -devastada en abril pasado por un terremoto que dejó casi 300 muertos y miles de damnificados- desde el miércoles pasado; en ella, las naciones industrializadas también se comprometieron a reducir en 80% las emisiones de gases contaminantes hasta 2050 para frenar el calentamiento global. (AFP)