
Fander Falconí presentó ayer la dimisión a su cargo después de hacer un amplio resumen de las actividades desarrolladas frente a la Cancillería, desde que asumió funciones el 15 de diciembre de 2008.
El alejamiento marcado entre Falconí y Correa, que quedó latente el sábado pasado, luego de que el mandatario rechazara las condiciones de varios países para desembolsar unos $3 500 millones que Ecuador pide en compensación para no explotar el campo ITT, ubicado en el parque amazónico Yasuní.
Falconí lideraba esa iniciativa junto con Roque Sevilla, presidente de la comisión técnica, quien renunció el lunes después de que Correa lo acusara de proclamar el fracaso del plan.
El presidente, ese mismo día, amenazó con iniciar en junio la explotación del yacimiento, en rechazo a las cláusulas de un fideicomiso que se espera firmar con el Programa de ONU para el Desarrollo con miras a que administre el proyecto.
Desde el 1.º de agosto de 2008, se consiguieron apoyos concretos de Alemania, Bélgica y España, por sumas entre $972 millones a $1 232 millones.
Francia y Suecia habían mostrado su interés por apoyar la iniciativa con $532 millones.
habían alrededor de $1 764 millones, es decir el 49% del objetivo, que era conseguir unos $3 500 millones", dijo Sevilla al renunciar.
El Presidente Correa, el sábado tildó de abuso y prepotencia el pedido de las naciones aportantes de tener la representación mayoritaria en el fondo y decidir las inversiones. "Si es así, quédense con su plata y en junio empezamos a explotar el ITT. No vamos a claudicar en nuestra soberanía", sostuvo.
Falconí señaló en un comunicado que su gestión "se ha ceñido en todo momento a los principios y objetivos políticos con los que el Movimiento Alianza País ha triunfado en las últimas seis contiendas democráticas. Principios y objetivos que buscan la transformación del Ecuador, impulsando un conjunto de acciones para construir una sociedad justa y equitativa", destacó el comunicado de la Cancillería.
"Desde la gestación de este proceso, consideró que es posible impulsar acciones concretas para establecer un nuevo modelo de desarrollo. Este fue el carácter básico del Programa de Gobierno que mereció el apoyo ciudadano en la urnas y que, más tarde, le sirvió de base para dirigir el Plan Nacional de Desarrollo, como Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo", decía la carta al referirse a la iniciativa ITT.
"En el ámbito multilateral de las relaciones exteriores impulsó la Iniciativa Yasuní-ITT, que plantea no explotar 850 millones de barriles de petróleo pesado, en aras del respeto a los pueblos originarios que desean vivir en la Amazonía sin contacto con la civilización occidental; para preservar una biodiversidad única; y para evitar la producción de unas 410 millones de toneladas de dióxido de carbono que se generarían al quemar esos hidrocarburos", destacó.
"Durante la gestión del Ministro Falconí, la Cancillería se convirtió en portavoz del Gobierno ecuatoriano para posicionar la Iniciativa a nivel global. Con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo se diseñó un instrumento internacional -el fideicomiso- para dar viabilidad financiera a la Iniciativa, precautelando en primer lugar los intereses del pueblo ecuatoriano y también la seguridad de los aportantes; al mismo tiempo, el diseño institucional de ese instrumento preserva para el Ecuador su control y su gestión. Ecuador pudo llevar a la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague de diciembre de 2009 una propuesta terminada que hubiera marcado la diferencia entre la bochornosa retórica de ese evento y acciones reales para defender a la naturaleza", remarcaba.
"Yo dí la orden de que no se firme el fideicomiso en esas condiciones vergonzosas. Hay gente que no ha entendido el cambio de época y que aquí ya hay soberanía y dignidad", afirmó, por su parte, el presidente en su enlace el sábado pasado.
En una entrevista transmitida en vivo por los medios públicos, anoche el presidente Rafael Correa lamentó la renuncia del ex Canciller, Fander Falconí. "Me apena mucho esa decisión, pero es una raya más al tigre. El camino no está lleno de rosas y se quedan varios compañeros", dijo, tras admitir que la causa fue su crítica a la negociación en "condiciones vergonzosas" del proyecto Yasuní ITT.
"Conociendo a Fander, que es una persona muy sensible y algunas veces influenciable, seguramente alguien le contó de la cadena y ni siquiera ha revisado mis declaraciones, porque he cuestionado la posición de los donantes pero él entendió que yo he dicho que ellos negociaban vergonzosamente. Ante ello, no tengo nada que decir", acotó el jefe de Estado, quien aseguró que le molesta la inestabilidad del gabinete ministerial.
Hoy el ex ministro informrá ante los medios al País su decisión de renunciar al cargo.
El alejamiento marcado entre Falconí y Correa, que quedó latente el sábado pasado, luego de que el mandatario rechazara las condiciones de varios países para desembolsar unos $3 500 millones que Ecuador pide en compensación para no explotar el campo ITT, ubicado en el parque amazónico Yasuní.
Falconí lideraba esa iniciativa junto con Roque Sevilla, presidente de la comisión técnica, quien renunció el lunes después de que Correa lo acusara de proclamar el fracaso del plan.
El presidente, ese mismo día, amenazó con iniciar en junio la explotación del yacimiento, en rechazo a las cláusulas de un fideicomiso que se espera firmar con el Programa de ONU para el Desarrollo con miras a que administre el proyecto.
Desde el 1.º de agosto de 2008, se consiguieron apoyos concretos de Alemania, Bélgica y España, por sumas entre $972 millones a $1 232 millones.
Francia y Suecia habían mostrado su interés por apoyar la iniciativa con $532 millones.
habían alrededor de $1 764 millones, es decir el 49% del objetivo, que era conseguir unos $3 500 millones", dijo Sevilla al renunciar.
El Presidente Correa, el sábado tildó de abuso y prepotencia el pedido de las naciones aportantes de tener la representación mayoritaria en el fondo y decidir las inversiones. "Si es así, quédense con su plata y en junio empezamos a explotar el ITT. No vamos a claudicar en nuestra soberanía", sostuvo.
Falconí señaló en un comunicado que su gestión "se ha ceñido en todo momento a los principios y objetivos políticos con los que el Movimiento Alianza País ha triunfado en las últimas seis contiendas democráticas. Principios y objetivos que buscan la transformación del Ecuador, impulsando un conjunto de acciones para construir una sociedad justa y equitativa", destacó el comunicado de la Cancillería.
"Desde la gestación de este proceso, consideró que es posible impulsar acciones concretas para establecer un nuevo modelo de desarrollo. Este fue el carácter básico del Programa de Gobierno que mereció el apoyo ciudadano en la urnas y que, más tarde, le sirvió de base para dirigir el Plan Nacional de Desarrollo, como Secretario Nacional de Planificación y Desarrollo", decía la carta al referirse a la iniciativa ITT.
"En el ámbito multilateral de las relaciones exteriores impulsó la Iniciativa Yasuní-ITT, que plantea no explotar 850 millones de barriles de petróleo pesado, en aras del respeto a los pueblos originarios que desean vivir en la Amazonía sin contacto con la civilización occidental; para preservar una biodiversidad única; y para evitar la producción de unas 410 millones de toneladas de dióxido de carbono que se generarían al quemar esos hidrocarburos", destacó.
"Durante la gestión del Ministro Falconí, la Cancillería se convirtió en portavoz del Gobierno ecuatoriano para posicionar la Iniciativa a nivel global. Con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo se diseñó un instrumento internacional -el fideicomiso- para dar viabilidad financiera a la Iniciativa, precautelando en primer lugar los intereses del pueblo ecuatoriano y también la seguridad de los aportantes; al mismo tiempo, el diseño institucional de ese instrumento preserva para el Ecuador su control y su gestión. Ecuador pudo llevar a la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague de diciembre de 2009 una propuesta terminada que hubiera marcado la diferencia entre la bochornosa retórica de ese evento y acciones reales para defender a la naturaleza", remarcaba.
"Yo dí la orden de que no se firme el fideicomiso en esas condiciones vergonzosas. Hay gente que no ha entendido el cambio de época y que aquí ya hay soberanía y dignidad", afirmó, por su parte, el presidente en su enlace el sábado pasado.
En una entrevista transmitida en vivo por los medios públicos, anoche el presidente Rafael Correa lamentó la renuncia del ex Canciller, Fander Falconí. "Me apena mucho esa decisión, pero es una raya más al tigre. El camino no está lleno de rosas y se quedan varios compañeros", dijo, tras admitir que la causa fue su crítica a la negociación en "condiciones vergonzosas" del proyecto Yasuní ITT.
"Conociendo a Fander, que es una persona muy sensible y algunas veces influenciable, seguramente alguien le contó de la cadena y ni siquiera ha revisado mis declaraciones, porque he cuestionado la posición de los donantes pero él entendió que yo he dicho que ellos negociaban vergonzosamente. Ante ello, no tengo nada que decir", acotó el jefe de Estado, quien aseguró que le molesta la inestabilidad del gabinete ministerial.
Hoy el ex ministro informrá ante los medios al País su decisión de renunciar al cargo.