Santiago. Chile podría girar a la derecha por primera vez desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). En las elecciones de hoy, el empresario Sebastián Piñera llega con una amplia ventaja frente a una coalición de centro izquierda, la cual se ve desgastada tras 20 años en el poder.
Piñera, de 60 años, posee una fortuna de unos $1 200 millones e inversiones en la televisión, la banca, la aviación y el fútbol. El candidato llega en la mejor posición para convertirse en el sucesor de la popular Michelle Bachelet, quien constitucionalmente está impedida de presentarse a la reelección.
Al frente, el ex presidente Eduardo Frei (1994-2000) representa a la Concertación oficialista. Esta agrupación consta de cuatro partidos de centro-izquierda que han ganado todas las elecciones desde 1990 y cuyos líderes fueron decisivos para poner fin a la dictadura.
Frei, de 67 años, tuvo que lidiar con el desgaste de la coalición, su propia falta de carisma y el fantasma de Bachelet, quien llega al final de su Gobierno con una popularidad que oscila entre 74% y 80%.
Por primera vez, desde el retorno a la democracia, la Concertación llega dividida a los comicios ante la disidencia del diputado Marco Enríquez Ominami (MEO), un carismático diputado, hijo de un dirigente de izquierda asesinado por el Régimen militar.
MEO llegó con un mensaje fresco que pegó entre los jóvenes. Esto hizo pensar que superaría al propio Frei, aunque en las últimas semanas quedó estancado.
Según el último sondeo, Piñera lograría hoy un 44% contra 31%, de Frei. Enríquez alcanzaría el 17% y, sin mayores opciones, el dirigente comunista Jorge Arrate llegaría con el 7%.
Así, Piñera y Frei irían a una segunda vuelta. A pesar de que las encuestas revelan una clara ventaja para el derechista, no significa que todo esté dicho. (AFP)
Piñera, de 60 años, posee una fortuna de unos $1 200 millones e inversiones en la televisión, la banca, la aviación y el fútbol. El candidato llega en la mejor posición para convertirse en el sucesor de la popular Michelle Bachelet, quien constitucionalmente está impedida de presentarse a la reelección.
Al frente, el ex presidente Eduardo Frei (1994-2000) representa a la Concertación oficialista. Esta agrupación consta de cuatro partidos de centro-izquierda que han ganado todas las elecciones desde 1990 y cuyos líderes fueron decisivos para poner fin a la dictadura.
Frei, de 67 años, tuvo que lidiar con el desgaste de la coalición, su propia falta de carisma y el fantasma de Bachelet, quien llega al final de su Gobierno con una popularidad que oscila entre 74% y 80%.
Por primera vez, desde el retorno a la democracia, la Concertación llega dividida a los comicios ante la disidencia del diputado Marco Enríquez Ominami (MEO), un carismático diputado, hijo de un dirigente de izquierda asesinado por el Régimen militar.
MEO llegó con un mensaje fresco que pegó entre los jóvenes. Esto hizo pensar que superaría al propio Frei, aunque en las últimas semanas quedó estancado.
Según el último sondeo, Piñera lograría hoy un 44% contra 31%, de Frei. Enríquez alcanzaría el 17% y, sin mayores opciones, el dirigente comunista Jorge Arrate llegaría con el 7%.
Así, Piñera y Frei irían a una segunda vuelta. A pesar de que las encuestas revelan una clara ventaja para el derechista, no significa que todo esté dicho. (AFP)