martes, 21 de julio de 2009

Nuevas políticas petroleras

Londres. Con el precio del petróleo en caída libre desde el comienzo del año y tras varios recortes en la producción para contener su desplome, el principal reto al que se enfrentan ahora los Estados es garantizar el abastecimiento de crudo cuando la demanda comience a repuntar.

Esta fue la principal conclusión a la que llegaron los expertos que se reunieron en el XX Congreso Mundial del Petróleo, celebrado en Londres en días pasados.

Los asistentes coincidieron en la necesidad de un "ajuste global" que permita asegurar el consumo de petróleo en todo el mundo cuando la crisis toque a su fin y la demanda y los precios se estabilicen.

En este sentido, el secretario adjunto del Departamento de Energía de los EEUU, Al Hegburg, aseguró que desearía ver en el mercado "tanto petróleo como sea posible".

Por su parte, Jean-Arnold Vinois, responsable de Política y Seguridad Energética de la Comisión Europea, insistió en la necesidad de acuerdos multilaterales que permitan "avanzar desde la dependencia hacia la interdependencia energética".

A su juicio, es tal la importancia de garantizar el abastecimiento energético que la Unión Europea ha incrementado sus exigencias mínimas para las reservas de emergencia de crudo.

Aunque ninguno de los dos políticos quiso especular sobre el tiempo que el mercado del petróleo tardará en salir de su particular crisis, ambos se mostraron confiados en que la demanda se recuperará a medida que los "brotes verdes" de la economía se consoliden.

El ministro holandés de Exteriores y experto energético, Peter van Leeuwen, consideró que en un plazo de dos a cinco años, el precio y la demanda de petróleo volverán a su nivel normal, un momento "crucial" en el que la prioridad será conseguir que haya "oro negro" para todos.

Por su parte, se recomendó a la Organización de los Países Exportadores de Petróleo que no permita que los precios vuelvan a cuotas elevadas, como las del pasado verano, ya que se trata de un nivel que no es sostenible a largo plazo y podría provocar nuevos desequilibrios en el mercado.

En julio de 2008, tanto el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, y el de Texas, de referencia en los EEUU, alcanzaron su máximo histórico al cotizar a $147,27 y $150,12, respectivamente; el doble de su valor actual.

Además de la seguridad energética, los ponentes también hicieron especial hincapié en la necesidad de replantear el "mix energético" en la mayoría de países desarrollados y orientarlo hacia un modelo bajo en carbón, menos agresivo con el medio ambiente.

"Si nos dirigimos hacia una economía baja en carbón hay que empezar ahora mismo", indicó el miembro del Departamento de Energía estadounidense, que aseguró también que la nueva administración de Obama "ha llevado a cabo muchos cambios estructurales en muchos temas, incluido este".

Desde la Comisión Europea, Vinois insistió en el compromiso "20-20-20", que implica la reducción de un 20% de las emisiones en 2020, así como la mejora de la eficiencia en otro 20% y el incremento en este mismo porcentaje del peso de las energías renovables a finales de la segunda década del siglo XXI. (EFE)