martes, 19 de enero de 2010

Demanda de cupos supera capacidad de facultades


Miles de estudiantes hacen interminables filas en estos días en diversas facultades de la Universidad de Guayaquil, con el objetivo de poder estudiar una carrera profesional sin costo.

Algunas unidades como la de Ingeniería Química iniciaron ayer sus inscripciones para el preuniversitario, mientras que otras como Medicina e Ingeniería Industrial lo hicieron desde la semana pasada.

Las autoridades de la institución estiman que este año se ha incrementado en un 50% la demanda de aspirantes en comparación con el ciclo 2009, el primero con la gratuidad.

Por este motivo, algunas carreras ya han completado sus cupos de admisión en menos de una semana y otras lo han hecho en un solo día.

La Facultad de Medicina cerró sus puertas el viernes tras completar los 3.000 cupos planteados como meta. Hoy se sortearán 500 entre los demandantes que no pudieron inscribirse en los días siguientes.

Esta decisión provocó reacciones por parte de los alumnos y padres de familia que permanecían a la espera de atención. Este escenario se repitió ayer en menor magnitud.

En la Facultad de Ingeniería Química -en la que actualmente se educan 1.230 universitarios- las inscripciones se abrieron ayer hasta fin de mes.

Pero en Gastronomía, el panorama es distinto: aproximadamente 2.000 demandantes hicieron fila por la mañana y tarde esperando un turno para entregar sus carpetas, pero el límite eran 500.

Según Sonia Sánchez, directora de la Licenciatura en Gastronomía, la asignación anual de la carrera es de 500 cupos, divididos en 250 para el preuniversitario de invierno y 250 para el de verano.

Además indicó que debido a la demanda decidieron recibir las 500 carpetas ahora para sortear a las personas que estudiarán en invierno y las que deberán hacerlo en verano.

José Apolo, vicerrector académico de la Universidad, acotó que el problema radica en la falta de espacios, infraestructura, maestros y recursos económicos para aceptar una mayor cantidad de estudiantes.

“No podemos faltar al compromiso que tenemos con nuestros universitarios. Si se espera calidad en la educación, no podemos abarrotar las aulas permitiéndonos sobrepasar el cupo que cada carrera se ha impuesto”, agregó.

La directora de Gastronomía indicó también que no realizan ninguna calificación de carpetas, sino que quienes obtienen la inscripción son luego los encargados de demostrar sus habilidades en el preuniversitario.

“No seleccionamos carpetas, ni personas, porque no siempre el mejor alumno será el mejor profesional, además la educación es para todos”, dijo.

Un criterio que no lo comparte Alberto Enderica, subdecano de Ingeniería Industrial, quien afirmó que la metodología de selección que ellos tienen es diferente.

“Nosotros llamamos a la matriculación según el promedio de los estudiantes. Vamos desde los sobresalientes hasta los muy buenos, con el objetivo de dar prioridad a los mejores”.

Ingeniería Industrial culminará sus inscripciones el 29 de enero y cuenta con un cupo de 1.200 estudiantes; 600 para la carrera y 600 para Análisis de Sistemas y Telemática.