miércoles, 20 de enero de 2010

Producción en Sacha cae 5000 barriles en un mes


Según un reporte de Petroproducción del pasado 5 de enero, la producción de crudo del campo Sacha registró una primera caída de los 182 000 barriles diarios reportados en diciembre a 177 000 barriles, es decir unos 5 000 barriles menos.

El campo Sacha, ubicado en la provincia de Orellana, es considerado "la joya de la corona", pues se trata del campo petrolero más grande del Ecuador, con 150 pozos de crudo de 28 grados API.

Desde el pasado noviembre, el campo es operado por la compañía mixta Río Napo, integrada por Pdvsa y Petroproducción. Esto se hizo mediante un contrato de servicios específicos para la administración, incremento de la producción, optimización, desarrollo integral y explotación del campo.

El paquete accionario de Río Napo se divide en 70% para Petroecuador y el restante 30% para Pdvsa.

La curva base de producción con la que la empresa Río Napo recibió el campo fue de 49 800 barriles de crudo diarios. Así constaba en los reportes de noviembre pasado hasta cuando la operación estuvo a cargo únicamente de ecuatorianos.

Sin embargo, al cierre del primer mes de operaciones de la compañía Río Napo se registra una caída a 48 260 barriles, esto es una reducción de 1 540 barriles diarios, lo que equivale a una pérdida de $3,2 millones.

Según el reporte de Petroproducción (5 de enero de 2010), la producción del pozo Sacha Central fue de 33 345 barriles diarios, y la del Sacha Norte fue de 14 914.

Cuando se conformó la compañía mixta, el presidente Rafael Correa anticipó que se iba a aumentar la producción en unos 20 000 barriles diarios, lo que significa una producción de 70 000 barriles por día, pero en este lapso las cifras muestran lo contrario.

Uno de los principales funcionarios de Río Napo, Carlos Quiroz, consta en una excitativa del fiscal subrogante, Alfredo Alvear, por el caso del campo Palo Azul.

Según el documento, Quiroz, quien fue vicepresidente de Petroproducción y ex gerente de Texaco, habría participado en la declaración supuestamente fraudulenta, de compartido del referido campo. Eso dio paso a una adjudicación, presuntamente ilegal, del campo de Petroecuador a un consorcio conformado por Caymán y Petromanabí.