lunes, 15 de noviembre de 2010

Salvaguardas aumentan producción de calzado

Según el texto del Decreto Ejecutivo # 367, del 21 de mayo 2010, que firmó el presidente de la República, Rafael Correa, partes de zapatos como punteras, cambrillones (pieza que une el taco con la suela) y polainas (forro interno de botas) no pagarán el arancel que hasta agosto significó el 10% del valor de la compra más seis dólares por cada par. Ahora pagarán el 15% del costo de la importación.

Los pequeños artesanos aplauden la medida que tomó el Gobierno para salvar al sector.

La industria del calzado pasa por uno de los mejores momentos en la última década, debido a las políticas arancelarias que estableció el Gobierno este año, así lo aseguran empresarios y pequeños artesanos que laboran en este sector productivo.

El régimen dispuso -desde el 1 de julio de 2010- un arancel mixto para el ingreso de calzado, que consiste en el cobro de un porcentaje como derecho ad valoren (que se aplica sobre el valor total de la mercadería). Se estableció el arancel ad valoren del 10%, más un arancel de 6% por cada par de zapatos que ingrese al mercado ecuatoriano.

Asimismo, desde el 16 de septiembre, partes de los zapatos, como punteras, cambrillones (pieza que une el taco con la suela) y polainas (forro interno de botas) no pagan el arancel que hasta agosto era del 10% del valor de la compra, más seis dólares por cada par. Ahora pagarán el 15% del costo de la importación.

Esta medida, según Lilia Villavicencio, presidenta de la Cámara de Calzado de Tungurahua (Caltu), es un estímulo para el mercado nacional, pues las piezas no son producidas en el país, pero son necesarias para elaborar el artículo.

Según cifras del Banco Central, de enero a julio de este año, se ha importado 191 toneladas de estas piezas, que equivale a $ 902.730; mientras que el año pasado el valor total de la compra en el mismo período fue de $ 384.410, que sería 79 toneladas.

Este desarrollo, dice Villavicencio, se debe a que la producción local de calzado aumentó. “Pese a que sustituyeron las salvaguardias por un arancel mixto a la importación de zapatos y las capelladas (parte superior del calzado), esto ayuda para que en el mercado no se incremente la comercialización de los productos chinos con los cuales no se puede competir.

“Ningún gobierno anterior se percató de que el sector del calzado es un dinamizador de la economía, porque genera empleo, ya que más de 100 mil plazas de trabajo directas están vinculadas al sector”, indica Villavicencio, y agrega que el régimen ha permitido que la actividad del calzado nacional se fortalezca.

La Secretaria de Estado añade que la decisión gubernamental redujo sustancialmente las importaciones de calzado. Al comparar las cifras registradas entre los años 2008 y 2009, se ha reducido el volumen de importación en este rubro en un 77%, es decir, aproximadamente, 19 mil toneladas, y una disminución del 68% en CIF, que significa alrededor de 100 millones de dólares.

Miguel Gutiérrez, propietario de Calzado Gamos, señala que las fuentes de trabajo se incrementaron este año, ya que el arancel mixto impuesto por el Gobierno ha disminuido la competencia que ellos consideran desleal por parte de artículos chinos.

“Se ha generado mucho empleo. Hace dos años teníamos 85 trabajadores y ahora son 150”, manifiesta Gutiérrez, quien asegura que el calzado chino ingresaba al país a menos de un dólar el par, y así destruía la industria ecuatoriana.