domingo, 17 de octubre de 2010

Nueva vía permite llegar en dos horas a Santo Domingo

Difícilmente quienes estuvieron en la inauguración del puente sobre el río Mulaute, el 13 de mayo de 1999, olvidarán la broma que le hizo aquel día el primer obispo que tuvo Santo Domingo, Emilio Lorenzo Stehle, al prefecto de Pichincha de aquel entonces, Rafael Reyes.

El recordado religioso alemán afirmó entre sonrisas que él le había ganado el reto a Reyes sobre qué obra estaría construida primero: o el puente o la carretera que uniría a tierra tsáchila con San Miguel de los Bancos.

Esta anécdota certifica que el anhelo de contar con una vía alterna que comunicara a Santo Domingo con Quito no era reciente. Se lo había alimentado dos décadas atrás.

Lo cierto es que monseñor Stehle ganó el reto, pues gracias a la GTZ alemana, la Diócesis de Santo Domingo y la Municipalidad de Los Bancos (noroccidente de Pichincha) el puente fue una realidad hace más de 11 años.

Quedó tendido como símbolo de la paz y de los sueños de cientos de campesinos de tener una vía de primer orden que los conectara con las grandes ciudades de forma más rápida.

Hoy, luego de varios intentos infructuosos, la carretera también se convierte en una realidad. Con una inversión de 21 millones de dólares, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) dividió las labores de reconstrucción y mantenimiento de la vía en dos tramos.

Uno, el que va desde Santo Domingo a la comunidad 10 de Agosto, de 30,20 km, lo construyó la empresa Constructora Nacional; y el otro, a cargo de Equitesa, con una longitud de 32 km, desde 10 de Agosto a San Miguel de los Bancos.

En el primer caso, la obra concluyó en julio pasado y actualmente se culminan las tareas de señalización horizontal y vertical. En el segundo, hay dos tramos pendientes.

Sacan pronto sus productos
Esta carretera, de pavimento flexible, no solo alegra a los conductores, sino especialmente a los habitantes de la zona.

Basta recorrer unos kilómetros para descubrir que la fama que tienen las comunidades asentadas junto a esta arteria vial como 6 de Enero, Las Mercedes, 10 de Agosto, Ganaderos Orenses, de ser productivas y eminentemente ganaderas, no se la ganaron en vano.

Abel Lombeida, a lomo de caballo, no oculta su felicidad. Este habitante de la cooperativa agrícola 6 de Enero saca todos los días leche desde su finca a una quesería ubicada en el km 25 de la vía. Ahora el traslado se le facilita.

Como él, José Herrera, de 70 años de edad, también está feliz. Este hombre llegado de Loja en 1968 no olvida cómo eran los viajes desde Santo Domingo hasta su finca. Ahora, la espesa selva ha dado paso a dos serpenteantes carriles de asfalto que rompen los grandes sembríos de cacao, café y maíz, y las inmensas extensiones de pasto.

“Las gestiones para contar con una vía asfaltada empezaron en 1978, pero fueron infructuosas. Siempre se nos prometía que se la construiría y nada. Recuerdo que entonces nos demorábamos un día entero en ir en acémilas hasta la ciudad”, recuerda José.

Más hacia el norte, en Las Mercedes, Luz Jaramillo no duda en afirmar que “la vida se me compuso con la carretera”. Ahora ella tiene más ventas en su pequeña tienda, ubicada estratégicamente.

Igual de alegre se mostró Guido Cevallos, un santodomingueño que vive en el norte de Quito. Él afirma que ahora viajará menos tiempo entre ambas ciudades.

Hasta ahora, para venir por el noroccidente de Pichincha desde la Capital, se debía atravesar San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y La Concordia, en un viaje que requería entre tres y tres horas y media, dependiendo del clima.

En cambio, cuando la nueva carretera esté totalmente terminada (sería en aproximadamente mes y medio), Cevallos tendrá que llegar hasta Los Bancos y desviarse hacia la flamante ruta. Tendrá un ahorro de tiempo de entre 60 y 90 minutos.

Mientras tanto, monseñor Stehle, ya retirado de su vida religiosa y sobrellevando una dura enfermedad en su natal ciudad de Constanza, Alemania, puede estar tranquilo. El gran puente sobre el río Mulaute, símbolo de unión entre dos cantones, ya tiene una carretera digna de esa obra.

El tramo Santo Domingo-10 de Agosto costó $ 9’142.000, incluida la ampliación de cinco puentes.

En cambio, la obra desde 10 de Agosto-Los Bancos se hizo por $ 11’903.941. Contempla trabajos en los puentes Blanco y Mulaute.