El canciller Ricardo Patiño acudió ayer a la Fiscalía y dijo que no puede reconocer a sus agresores.
El coronel de la Policía, Manuel Echeverría, señaló ayer que la cúpula institucional se reunió días antes de la sublevación del 30 de septiembre con la tropa inconforme.
Echeverría y los coroneles José Rivadeneira y Julio César Cueva rindieron nuevamente una declaración en la Fiscalía. “En días anteriores al 30 de septiembre, en la Dirección de Inteligencia, se manifestó que el personal estaba inconforme”, consta en la declaración de Echeverría, según reveló Ecuavisa.
Por otra parte, el presidente Rafael Correa aseguró ayer que persiste el riesgo de un intento de golpe de Estado, como el que denunció durante la rebelión policial, pero aseguró que esas tentativas no prosperarán por el rechazo internacional.
Paralelamente, en una entrevista con la AFP, el Mandatario indicó que un político opositor cercano al ex gobernante Lucio Gutiérrez ofreció pagar a un hombre para que lo asesinara.
“Ya tenemos un testigo de cómo quiso pagarle para que dispare contra el presidente, un testigo quae ya dio su testimonio con firma y todo”, dijo Correa.
El Mandatario se refería a Fidel Araujo, cercano a Gutiérrez, a quien el gobierno socialista responsabiliza de un intento de golpe de Estado, durante la sublevación, que dejó 10 muertos y 274 heridos.
El abogado de Araujo, Édgar Pavón, negó que su cliente haya contratado a alguien para ese objetivo.
El Mandatario remarcó que la rebelión y su asesinato -que según él era el “plan B”- tiene como origen la certeza de un sector de la oposición de que no puede vencerlo en las urnas. Pero “tal vez nos faltó más experiencia”, subrayó.
El coronel de la Policía, Manuel Echeverría, señaló ayer que la cúpula institucional se reunió días antes de la sublevación del 30 de septiembre con la tropa inconforme.
Echeverría y los coroneles José Rivadeneira y Julio César Cueva rindieron nuevamente una declaración en la Fiscalía. “En días anteriores al 30 de septiembre, en la Dirección de Inteligencia, se manifestó que el personal estaba inconforme”, consta en la declaración de Echeverría, según reveló Ecuavisa.
Por otra parte, el presidente Rafael Correa aseguró ayer que persiste el riesgo de un intento de golpe de Estado, como el que denunció durante la rebelión policial, pero aseguró que esas tentativas no prosperarán por el rechazo internacional.
Paralelamente, en una entrevista con la AFP, el Mandatario indicó que un político opositor cercano al ex gobernante Lucio Gutiérrez ofreció pagar a un hombre para que lo asesinara.
“Ya tenemos un testigo de cómo quiso pagarle para que dispare contra el presidente, un testigo quae ya dio su testimonio con firma y todo”, dijo Correa.
El Mandatario se refería a Fidel Araujo, cercano a Gutiérrez, a quien el gobierno socialista responsabiliza de un intento de golpe de Estado, durante la sublevación, que dejó 10 muertos y 274 heridos.
El abogado de Araujo, Édgar Pavón, negó que su cliente haya contratado a alguien para ese objetivo.
El Mandatario remarcó que la rebelión y su asesinato -que según él era el “plan B”- tiene como origen la certeza de un sector de la oposición de que no puede vencerlo en las urnas. Pero “tal vez nos faltó más experiencia”, subrayó.