viernes, 15 de octubre de 2010

Araujo ofreció dinero para matar a Correa

El presidente de la República, Rafael Correa, denunció ayer -en una entrevista con la agencia de noticias AFP- que Fidel Araujo, militante de Sociedad Patriótica (PSP), ofreció pagar dinero a un hombre para atentar contra su vida, durante la rebelión policial del pasado 30 de septiembre, en el Regimiento Quito.

“Ya tenemos un testigo de cómo quiso pagarle para que dispare contra el presidente; un testigo que ya dio su testimonio con firma y todo", dijo Correa.

Araujo, un mayor en retiro del Ejército, se encuentra detenido desde el 6 de octubre acusado de incitar a la insurrección de policías contra la Ley de Servicio Público, que eliminó las bonificaciones de la fuerza pública.

“La mano derecha de Lucio Gutiérrez, Fidel Araujo, en el Regimiento (policial) Quito, primero dijo que había ido a visitar a su mamacita, luego dijo que fue a apoyar la protesta, pero resulta que estaba todo el tiempo (en el cuartel) hablando por celular y con chaleco antibalas”, señaló el Jefe de Estado.

El gobernante indicó que el hombre que denunció la tentativa de homicidio fue vinculado a un programa de protección de testigos de la Fiscalía General del Estado.

“Intentaron matar al presidente y a miembros del Gobierno”, dijo Correa y recordó que su vehículo fue baleado luego de que militares lo rescataran, en medio de un tiroteo, de un hospital donde fue retenido por los policías por varias horas.

En la misma entrevista, el Presidente aseguró que persiste el riesgo de un intento de golpe de Estado, como el que denunció durante la rebelión policial del 30 de septiembre, pero, aseguró, esas tentativas no prosperarán por el rechazo internacional.

“Lo que nos mostró lo del 30 de septiembre es claramente dónde está la contrarrevolución, que no hay revolución sin contrarrevolución y hasta dónde esta puede llegar”, dijo el Primer Mandatario, admitiendo que la posibilidad de un golpe de Estado sigue latente en Ecuador.

“Lo que no podemos obviar son los intentos desesperados de esta gente de cometer un magnicidio y atentados de grupos paramilitares”, agregó el Mandatario socialista, quien culpó del intento de golpe al ex presidente Lucio Gutiérrez.

Correa señaló, además, que “los golpistas saben que tratar de desestabilizar el Gobierno legítimamente electo jamás va a tener reconocimiento internacional y no podrán perdurar”.

“No vamos a cometer los mismos errores que se cometieron con Honduras”, anotó el gobernante en alusión a la caída del ex presidente Manuel Zelaya en junio de 2009.

El Jefe de Estado reconoció que “todavía tenemos un núcleo duro y corrupto” dentro de la Policía, tras indicar que un miembro de un cuerpo élite del organismo -que el Gobierno desarticuló en 2009 por atentados contra los derechos humanos- es uno de los cabecillas de la insurrección.

El Primer Mandatario rechazó la posibilidad de que una comisión internacional investigue la rebelión policial del pasado 30 de septiembre.

“¿Por qué desconfiar de las instituciones nacionales? No vamos a claudicar la soberanía ante nadie”, dijo el gobernante ecuatoriano.

El Mandatario pidió dejar “que las instituciones del Estado funcionen” por si mismas. Los opositores “hasta en eso tienen alma de vasallos; que una comisión internacional debe investigar, ¿y por qué si Ecuador tiene sus instituciones, su Fiscalía, sus instancias para este caso?”, cuestionó Correa ante el pedido de Lucio Gutiérrez de integrar una comisión extranjera para analizar los hechos de esa jornada.