Si bien, la fusión de Alegro (que ha registrado pérdidas desde su inicio) con la Corporación
Nacional de Telecomunicaciones (CNT) era una de las opciones gubernamentales para salvar a la
empresa móvil; existen cuestionamientos y vacíos al respecto.
Por un lado, César Regalado, gerente general de la CNT, defiende la fusión porque “hay muchos
beneficios para el país… para llegar con las telecomunicaciones a todos los ciudadanos”.
Según Regalado eso será posible porque “si no tenemos el brazo móvil tendríamos que hacerlo con
tecnología tradicional y eso representa un costo tres veces mayor al de la celular”, explica.
La lógica del Gobierno es que la infraestructura tecnológica de la telefonía fija servirá para la móvil.
Y así, “en ciertos sitios, en donde, conviene más ir con redes inalámbricas que con fijas, habrá un
ahorro”, apunta Regalado.
Otro beneficio que anota el Gobierno es que los costos para los usuarios finales se reducirán. Esto
sólo porque según Regalado “el hecho de que Alegro sea parte de la CNT convierte a todos los
usuarios de la telefonía fija como potenciales usuarios de la móvil automáticamente”.
Esto significará que los más de 8 millones de usuarios de la telefonía fija puedan “llamar desde
nuestro servicio móvil a todos los fijos con el mismo costo on net, es decir, como si estuvieran
llamando a un alegro”.
Observaciones
En palabras del ex presidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), José Pileggi,
“no habrá costos de interconexión entre operadora a operadora (porque son las mismas)”.
Situación que según Pileggi ‘distorsionará’ el mercado. ¿Por que? Al ser un mercado en
competencia y al existir un costo de interconexión para los otras dos operadoras “existiría una
competencia no leal, porque entre Alegro y los fijos no habrá costos, mientras que las otras
operadoras sí deberán pagar el peaje de la interconexión”, explica.
Pero no sólo esa es la observación de Pileggi, además sostiene que “los malos productos no se
solucionan fusionándolos con otros que pueden ser buenos”. A esto le suma “el tema regulatorio es
grave… dos servicios que tienen regulación independiente y que son manejados
independientemente también no pueden ser fusionadas de la noche a la mañana”.
Nacional de Telecomunicaciones (CNT) era una de las opciones gubernamentales para salvar a la
empresa móvil; existen cuestionamientos y vacíos al respecto.
Por un lado, César Regalado, gerente general de la CNT, defiende la fusión porque “hay muchos
beneficios para el país… para llegar con las telecomunicaciones a todos los ciudadanos”.
Según Regalado eso será posible porque “si no tenemos el brazo móvil tendríamos que hacerlo con
tecnología tradicional y eso representa un costo tres veces mayor al de la celular”, explica.
La lógica del Gobierno es que la infraestructura tecnológica de la telefonía fija servirá para la móvil.
Y así, “en ciertos sitios, en donde, conviene más ir con redes inalámbricas que con fijas, habrá un
ahorro”, apunta Regalado.
Otro beneficio que anota el Gobierno es que los costos para los usuarios finales se reducirán. Esto
sólo porque según Regalado “el hecho de que Alegro sea parte de la CNT convierte a todos los
usuarios de la telefonía fija como potenciales usuarios de la móvil automáticamente”.
Esto significará que los más de 8 millones de usuarios de la telefonía fija puedan “llamar desde
nuestro servicio móvil a todos los fijos con el mismo costo on net, es decir, como si estuvieran
llamando a un alegro”.
Observaciones
En palabras del ex presidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), José Pileggi,
“no habrá costos de interconexión entre operadora a operadora (porque son las mismas)”.
Situación que según Pileggi ‘distorsionará’ el mercado. ¿Por que? Al ser un mercado en
competencia y al existir un costo de interconexión para los otras dos operadoras “existiría una
competencia no leal, porque entre Alegro y los fijos no habrá costos, mientras que las otras
operadoras sí deberán pagar el peaje de la interconexión”, explica.
Pero no sólo esa es la observación de Pileggi, además sostiene que “los malos productos no se
solucionan fusionándolos con otros que pueden ser buenos”. A esto le suma “el tema regulatorio es
grave… dos servicios que tienen regulación independiente y que son manejados
independientemente también no pueden ser fusionadas de la noche a la mañana”.