Un llamado a la reconciliación y el diálogo en Ecuador, tras la crisis del 30 de septiembre del 2010, y el compromiso de continuar el apoyo a la iniciativa para salvar al Parque Yasuní de la explotación del campo petrolero ITT, dejó la corta visita al país del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon.
El diplomático se reunió ayer con el presidente de la República, Rafael Correa. La cita duró una hora y se realizó en el Palacio de Carondelet. Ambos analizaron brevemente la situación política del país, el futuro de la iniciativa Yasuní-ITT, la contribución del Ecuador en las misiones de paz del organismo y la situación de los refugiados en territorio ecuatoriano.
En una rueda de prensa, Ban Ki-moon exaltó la iniciativa Yasuní-ITT que pretende dejar en tierra el petróleo localizado en esta reserva ecológica de la Amazonía, a cambio de una contribución económica de la comunidad internacional para frenar el calentamiento global.
“Este concepto innovador para combatir el calentamiento global va dirigido a la raíz del problema para prohibir la liberación de carbono es un concepto muy creativo y merecedor del apoyo internacional y compensación”, expresó.
El año pasado el Gobierno logró un acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que administre el fideicomiso creado como una garantía para la recaudación de fondos de los países que están interesados en la contribución.
Correa señaló que el aporte hasta el momento no supera los $ 40 millones, la mayoría de un canje de deuda con Italia, y apenas una transferencia en efectivo de $ 2 millones “lo cual es decepcionante”, dijo y advirtió que en diciembre próximo tomará una decisión definitiva.
“Si esto no resulta, con la conciencia tranquila diremos que Ecuador hizo lo que pudo. La que no cumplió fue la comunidad internacional, pero no podemos ser tontos útiles de nadie y procederemos con todos los cuidados ambientales y sociales a extraer ese petróleo”.
Sobre la crisis generada con la revuelta policial del pasado 30 de septiembre, Ban Ki-moon expresó su respaldo al gobierno de Correa y a las instituciones democráticas.
En ese contexto exhortó al diálogo y la reconciliación para superar la crisis.
A ello, el Mandatario respondió que su Gobierno dialoga constantemente con todos los sectores, pero ante los hechos del 30-S “en cualquier país civilizado no es que se aplica el diálogo, la reconciliación. Se aplica la ley y eso se está haciendo en el Ecuador”.
Correa ofreció un almuerzo a Ban Ki-moon y su comitiva, mientras que el Municipio de Quito declaró Huésped Ilustre al Secretario General de las Naciones Unidas.
Según la ministra coordinadora de Patrimonio Cultural y Natural, María Fernanda Espinosa, el Gobierno solicitó también apoyo a la Organización de las Naciones Unidas para el proceso de reestructuración de la Policía y el fortalecimiento de sus capacidades en la lucha contra la inseguridad.
El diplomático se reunió ayer con el presidente de la República, Rafael Correa. La cita duró una hora y se realizó en el Palacio de Carondelet. Ambos analizaron brevemente la situación política del país, el futuro de la iniciativa Yasuní-ITT, la contribución del Ecuador en las misiones de paz del organismo y la situación de los refugiados en territorio ecuatoriano.
En una rueda de prensa, Ban Ki-moon exaltó la iniciativa Yasuní-ITT que pretende dejar en tierra el petróleo localizado en esta reserva ecológica de la Amazonía, a cambio de una contribución económica de la comunidad internacional para frenar el calentamiento global.
“Este concepto innovador para combatir el calentamiento global va dirigido a la raíz del problema para prohibir la liberación de carbono es un concepto muy creativo y merecedor del apoyo internacional y compensación”, expresó.
El año pasado el Gobierno logró un acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que administre el fideicomiso creado como una garantía para la recaudación de fondos de los países que están interesados en la contribución.
Correa señaló que el aporte hasta el momento no supera los $ 40 millones, la mayoría de un canje de deuda con Italia, y apenas una transferencia en efectivo de $ 2 millones “lo cual es decepcionante”, dijo y advirtió que en diciembre próximo tomará una decisión definitiva.
“Si esto no resulta, con la conciencia tranquila diremos que Ecuador hizo lo que pudo. La que no cumplió fue la comunidad internacional, pero no podemos ser tontos útiles de nadie y procederemos con todos los cuidados ambientales y sociales a extraer ese petróleo”.
Sobre la crisis generada con la revuelta policial del pasado 30 de septiembre, Ban Ki-moon expresó su respaldo al gobierno de Correa y a las instituciones democráticas.
En ese contexto exhortó al diálogo y la reconciliación para superar la crisis.
A ello, el Mandatario respondió que su Gobierno dialoga constantemente con todos los sectores, pero ante los hechos del 30-S “en cualquier país civilizado no es que se aplica el diálogo, la reconciliación. Se aplica la ley y eso se está haciendo en el Ecuador”.
Correa ofreció un almuerzo a Ban Ki-moon y su comitiva, mientras que el Municipio de Quito declaró Huésped Ilustre al Secretario General de las Naciones Unidas.
Según la ministra coordinadora de Patrimonio Cultural y Natural, María Fernanda Espinosa, el Gobierno solicitó también apoyo a la Organización de las Naciones Unidas para el proceso de reestructuración de la Policía y el fortalecimiento de sus capacidades en la lucha contra la inseguridad.