martes, 15 de febrero de 2011

La Corte Constitucional decidirá el martes si permite el referendo para reformar la justicia, prohibir las corridas de toros y regular a la prensa im

Luego de una cita reservada con el presidente Rafael Correa, el directivo de la ONU se mostró preocupado por los 56 mil refugiados colombianos que habitan en la frontera colombo-ecuatoriana y se comprometió a seguir respaldando los esfuerzos para atender a esa población.

“Espero que el Gobierno del Ecuador preste especial atención en proteger” sus derechos, dijo el diplomático, quien destacó que la asistencia a los desplazados de la violencia en Colombia “es un gran desafío para Ecuador”, país al que agradeció por preocuparse del bienestar de estas personas.

Agregó que Acnur seguirá colaborando con el Gobierno en este tema y anunció que se reunirá con el titular de ese organismo, Antonio Guterres, “para ver cómo podemos mejorar los sistemas” de atención a los desplazados.

Rafael Correa, en cambio, denunció que su Gobierno enfrenta obstáculos internos para asistir a los desplazados. Comentó que esto se da pese a que Ecuador es el país con la mayor cantidad de refugiados de América Latina.

“Esto no es sencillo, señor secretario, tenemos grupos que se oponen a esto, que quieren explotar la xenofobia”, aseveró el Jefe de Estado, quien sostuvo que hay grupos que cuestionan que el país destine recursos al programa de protección para refugiados.

En la cita con Ban Ki-moon, Correa también dejó claro que el tiempo corre y que la iniciativa Yasuní ITT aún no tiene los resultados esperados.

Explicó que la propuesta de dejar bajo tierra las reservas de crudo de los campos Ishpingo-Tarapoa-Tiputini (ITT) depende del aporte de 100 millones hasta diciembre de este año.

Hasta el momento, sin embargo, se han registrado menos de 40 millones, dijo Correa, quien advirtió que si las cosas no cambian se aplicará el Plan B, es decir que se explotará las reservas de crudo.

Correa expuso el tema ante el secretario general de la ONU debido a que los montos se recaudan a través de un fideicomiso del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

“Siempre dijimos: vamos a evaluar hasta diciembre de 2011 como nos ha ido si no tenemos que tomar decisiones también en función del pueblo ecuatoriano. Aquí estamos haciendo un inmenso sacrificio”, dijo Correa.

Sobre este tema, Ban Ki-moon expreso que el proyecto es “creativo” y merece el apoyo internacional. “Expreso mi apoyo a las instituciones democráticas de Ecuador y al Gobierno. Estoy aquí para prestar mi apoyo personal al pueblo de Ecuador”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al referirse a la sublevación policial del 30-S.

En este mismo tópico, subrayó que el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales “son las bases para la estabilidad”.

El presidente Rafael Correa, por su parte, destacó que Ban Ki-moon llegó al país para ofrecer su apoyo tras los “tristes” sucesos que el Gobierno interpretó como un intento de golpe de Estado. "Si esto no resulta (Yasuní ITT), en diciembre de 2011, con la conciencia tranquila diremos: Ecuador hizo lo que pudo, quien no cumplió fue la comunidad internacional”. "Confío que a través del diálogo, Ecuador continuará fortaleciendo sus instituciones, pensando en el desarrollo y forjando solidaridad”.