El presidente, Rafael Correa, anunció ayer que tiene un "Plan B", para explotar el petróleo del cuyabeno en caso de que no tenga éxito el proyecto Yasuní ITT, con el que se pretende recaudar fondos para no explotar un yacimiento de petróleo en la Amazonía y no alterar así el medio ambiente."No podemos ser los tontos útiles del planeta", dijo Correa para indicar que en caso de que la comunidad internacional no responda a la iniciativa, Ecuador explotará el yacimiento, que se encuentra dentro de un parque nacional, con "responsabilidad" y "sin dramatismos".
El presidente, que se refirió a Yasuní ITT al exponer su informe a la nación del primer año de su segundo mandato, anunció que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) presentará el proyecto a la cumbre sobre cambio climático en Cancún (México).
Correa aseguró que se debe "compensar" su plan de dejar el petróleo bajo tierra, porque "evita ensuciar el medio ambiente" y "en términos de contaminación neta evitada, no ensuciar tiene el mismo efecto que limpiar", señaló.
El pasado 3 de agosto, el Gobierno de Ecuador y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) firmaron el Fideicomiso Yasuní-ITT para recaudar el dinero que se recoja a nivel mundial con el fin de apoyar el proyecto.
La iniciativa es parte del compromiso de Ecuador para mantener indefinidamente bajo tierra las reservas petroleras de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), que ascienden a 846 millones de barriles de petróleo.
Ecuador calcula que por dejar de explotar el petróleo no percibirá unos 7.000 millones de dólares, por lo que exige una compensación internacional de, al menos, la mitad.
El Parque Nacional Yasuní ha sido considerado uno de los lugares de mayor biodiversidad en el planeta, fue creado en 1979, declarado por la Unesco como Reserva Mundial de la Biósfera en 1989 y abarca 982.000 de hectáreas en la Amazonía occidental.
Correa dijo hoy que en caso de tener que explotarlo, solo se verán afectadas "20 hectáreas de 200.000".