Se adquirieron siete turbinas de generación termoeléctrica, se repartieron 10 millones de focos ahorradores, se compensó importación de generadores eléctricos, se adjudicó el suministro e instalación de equipos termoeléctricosDespués de la crisis energética que afrontó el Ecuador desde el 5 de noviembre de 2009 hasta mediados de febrero de 2010, varias medidas se han tomado para evitar que se repita la historia a partir de octubre próximo, mes en el que empieza el estiaje.
A lo largo de este año, para evitar mayores efectos a causa de la vulnerabilidad hidrológica (estiaje), el Ministerio de Electricidad ha adoptado algunas medidas. Por ejemplo, la Subcomisión de Búsqueda Energética consiguió siete turbinas de generación termoeléctrica que llegaron al país desde Houston (Texas, EEUU) y que fueron ya instaladas.
En cambio, la Comisión de Eficiencia buscó alternativas para que la ciudadanía utilice con responsabilidad la energía, especialmente a través de focos ahorradores en los hogares y de la facilidad para la compra de refrigeradoras nuevas, así como por la sustitución de 100 mil luminarias de mercurio.
"Instalar los 10 millones de focos ahorradores equivale a una central de 400 MW. Se gana, porque se reduce la planilla de luz y su uso equivale a construir una hidroeléctrica San Francisco", destacó el presidente Correa en noviembre de 2009.
Otra medida fue proponer compensación a los usuarios para la importación de generadores eléctricos: se ofrecieron créditos a través del Banco Nacional de Fomento con el 5% de interés, a cinco años plazo.
Una de las últimas medidas del Gobierno fue la licitación y la adjudicación, el 18 de junio de 2010, de los contratos a varias empresas (ver recuadro pág. 3) para el suministro y la instalación de equipos de generación termoeléctrica con capacidad para 380 MW para incorporarse al Sistema Nacional Interconectado.
Alrededor de este tema, hay voces a favor y en contra, especialmente porque ese tipo de generación se da con combustible Fuel Oil 6 (ver pág. 4).
Consecuencias en 2009. Desde el 5 de noviembre, cuando se iniciaron los más fuertes racionamientos en el país en una década, hasta el 20 de diciembre de 2009, las medidas adoptadas para afrontar la crisis energética costaron al país $245 millones. Esos datos fueron facilitados en esa época por la ministra de Coordinación de la Producción, Nathalie Cely.
Empero, recién el 18 de febrero de 2010, los apagones fueron dados por superados por el Gobierno, pero no se supo cuánto mismo costaron al Ecuador, aunque, según cálculos de expertos del sector energético y un estudio de la Cámara de Comercio de Guayaquil, los primeros 45 días de apagones significaron al país $1 000 millones en pérdidas.
Se teme nuevo estiaje. Una publicación de la revista Vistazo, del 12 de julio de 2010, advierte que el país ingresaría en octubre próximo a una nueva temporada de estiaje, cuya duración se estima que sería de seis meses, lo que incidiría en la generación de las centrales hidroeléctricas y en el respectivo gasto económico.
Sin embargo, Miguel Calahorrano, ministro de Electricidad, salió al paso a decir que los fantasmas de los apagones no retornarán, debido a las previsiones del Gobierno, pero convocó a la ciudadanía a seguir con la misma actitud del período anterior de racionamientos y de ahorro de energía. "Esto nos va ayudar muchísimo", dijo.
En declaraciones a diario El Universo, el presidente del Colegio Regional de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos del Litoral (Crieel), José Borja, advirtió que si no mejorara el caudal en la represa Paute, en Azuay, los apagones que se dieron entre noviembre de 2009 y febrero de 2010 volverían en octubre.
Su afirmación se basa en un informe presentado el 28 de junio por Donald Castillo, ex presidente del Consejo Nacional de Control de Energía (Cenace).