Las amenazas de revocatoria del mandato que enfrentan los alcaldes del país causó tal preocupación en los funcionarios que debió convocarse a una asamblea nacional en la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME), el pasado miércoles en Quito.La mayoría decidió solicitar una reunión urgente con el presidente Rafael Correa, a su retorno de Europa.
En Guayas, los pedidos de rescisión de los cargos fueron realizados antes de la fecha fijada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), es decir el 1 de agosto pasado. Según la Constitución, estas solicitudes pueden hacerse a partir del primer año de administración de los alcaldes.
El presidente de la delegación provincial del CNE, Enrique Pita, indicó que los requerimientos de los formularios para la recolección de firmas, los planes de trabajo y el registro de las elecciones pasadas se hicieron a mediados de julio.
En Durán los trámites se iniciaron. Integrantes de una Veeduría Ciudadana Contra la Corrupción del cantón pidieron que el alcalde Dalton Narváez (PSC-Madera de Guerrero) no continúe en el cargo.
En Yaguachi, los integrantes del Frente Ciudadano Democrático trabajan por la salida de Daniel Avecilla (PAIS).
El burgomaestre del partido de Gobierno se siente tranquilo en este aspecto, porque sus detractores -dice- son ex candidatos a alcalde, ex contratistas de administraciones pasadas, quienes a través de hojas volantes, amenazas y marchas buscan el respaldo de la población para sacarlo del Municipio.
Lo mismo pasa en Naranjito, Jujan y Colimes, donde los alcaldes tienen identificadas a las personas que están detrás de las campañas en su contra.
En Jujan, el reelegido Jorge Herrera (PAIS) no teme a sus opositores quienes han organizado marchas desde su primer periodo porque no ven obras. Así piensan algunos propietarios de los puestos de comida de la vía principal, ex alcaldes y ex concejales como John Díaz.
Según el edil, quien estuvo en el cargo desde 2002 hasta enero de 2007, las obras en el sector rural fueron realizadas por el Consejo Provincial y el Gobierno Nacional, pero él (Herrera) se las atribuye.
El alcalde sabe que sus detractores impulsan una campaña de recolección de firmas para la revocatoria de su mandato, pero asegura que no han tenido éxito.
Su homólogo del cantón Santa Lucía, Edson Alvarado, dice que el origen de los problemas de los burgomaestres está en las juntas cívicas. “Aquí formaron una entre gallos y medianoche con cuarenta personas que no representan a la población que tiene más de 45.000 habitantes”. Agrega que estos le pronosticaron que permanecería en el cargo hasta el 7 de agosto.
Tanto Alvarado como Avecilla piensan que esos grupos no informan correctamente a los habitantes sobre el proceso que tienen que seguir para una rescisión del cargo.