A las 11:30 de ayer, obreros del Comité de Empresa de la Compañía Ecuatoriana de Caucho (Erco) paralizaron las actividades en el área de producción de la empresa, en Cuenca, luego de informar en el Ministerio de Relaciones Laborales la notificación de reactivación de la huelga.
César Padilla, secretario del Comité de Empresa, dijo que la paralización se reinicia debido a que no se llegaron a concretar acuerdos a los dos pliegos de peticiones que los trabajadores plantearon en la primera huelga, entre ellos, la suspensión del Sistema Integrado de Manufactura (SIM) que mide la productividad de los obreros.
"La paralización terminará cuando se emita una sentencia que determine si la huelga fue lícita o no", declaró Padilla, quien dijo que los trámites demorarían tres semanas.
Darwin Zabala, vicepresidente de Finanzas de la firma, anunció que los directivos no están dispuestos a negociar mientras la medida de hecho se mantenga. "Pedimos 24 días para continuar con los diálogos, pero la propuesta no fue aceptada", añadió.
La fábrica azuaya dejará de producir 6 000 neumáticos diarios, pero Zabala garantizó que existe el inventario suficiente de llantas para cubrir la demanda del mercado ecuatoriano.
Ayer, hasta el medio día, no se había hecho efectiva la entrega de la fábrica a los huelguistas por parte del inspector de trabajo. Representantes del comité tenían previsto reunirse a las 16:30 de ayer con la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Laborales, Margarita de la Cuadra.
César Padilla, secretario del Comité de Empresa, dijo que la paralización se reinicia debido a que no se llegaron a concretar acuerdos a los dos pliegos de peticiones que los trabajadores plantearon en la primera huelga, entre ellos, la suspensión del Sistema Integrado de Manufactura (SIM) que mide la productividad de los obreros.
"La paralización terminará cuando se emita una sentencia que determine si la huelga fue lícita o no", declaró Padilla, quien dijo que los trámites demorarían tres semanas.
Darwin Zabala, vicepresidente de Finanzas de la firma, anunció que los directivos no están dispuestos a negociar mientras la medida de hecho se mantenga. "Pedimos 24 días para continuar con los diálogos, pero la propuesta no fue aceptada", añadió.
La fábrica azuaya dejará de producir 6 000 neumáticos diarios, pero Zabala garantizó que existe el inventario suficiente de llantas para cubrir la demanda del mercado ecuatoriano.
Ayer, hasta el medio día, no se había hecho efectiva la entrega de la fábrica a los huelguistas por parte del inspector de trabajo. Representantes del comité tenían previsto reunirse a las 16:30 de ayer con la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Laborales, Margarita de la Cuadra.