miércoles, 7 de octubre de 2009

Las FARC confiaban en un ecuatoriano

La relación entre el ecuatoriano Julio Vizuete y el extinto líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ‘Raúl Reyes’ inició con una taza grande de tinto, unas arepas y dos chorizos.

Tras el aperitivo, Vizuete se convirtió en el escribano del guerrillero, dedicado a recibir dictado sobre las experiencias y reflexiones del insurgente en la selva colombiana.

El ahora imputado en la instrucción que investiga un presunto atentado a la seguridad interna del Estado, relata en su versión libre y voluntaria, rendida ante la Fiscalía de Sucumbíos, la forma como conoció a Reyes y cuáles fueron sus compromisos.

Vizuete dice que cuando iniciaron la conversión, ‘Reyes’ le pidió que lanzara una pregunta. El comunicador ecuatoriano habría replicado: “Comandante, pienso que su organización tiene un problema de identidad y quiero escuchar de usted qué mismo son; son hombres de negocios o guerrilleros anti-imperialistas”.

‘Reyes’ habría reaccionado preguntando a qué viene esa pregunta y Vizuete de inmediato comentó que los hombres de negocios, a través de la historia, invariablemente perdían las guerras, pero de cada derrota surgían más ricos.

Según Vizuete, ‘Reyes’ había asegurado que se proponía hacer de su organización un ejemplo de lucha anti-imperialista, pero que eso no se consigue en un día y aún faltaba lo más importante.

En esta conversación el escribano de ‘Reyes’ le habría planteado que el mayor golpe para la estructura de dominación social y cultural del pueblo norteamericano, “sería aplicarles un embargo unilateral de drogas, porque eso interrumpiría la administración del medio del pastoreo psicológico de la sociedad norteamericana”.

A este tenor transcurrió el primer diálogo de unas cuatro horas, al término de la cual se concretó la metodología de trabajo, en el que las charlas iban a ser grabadas digitalmente y Vizuete tendría que hacer las notas manuscritas, trabajo que no podía ser sacado del campamento sin antes haber sido revisado y autorizado por ‘Reyes’.

Las largas noches de conversación entre el ecuatoriano Julio Vizuete y el desaparecido líder de las FARC, ‘Raúl Reyes’, cuando se concretó su relación de trabajo, dejaron al descubierto los temores que el rebelde tenía por su seguridad.

En la versión de Vizuete se dice que ‘Reyes’ aseguró que tenía profundos temores por su seguridad y que insistía que él le había apostado mucho más al proceso de liberación de rehenes, “porque al hacer una reingeniería de su organización militar, los prisioneros eran como correr cargando una ancla”.

La Fiscalía investiga posibles relaciones de otros ecuatorianos con el grupo irregular colombiano.