La convocación realizada por el alcalde de Quito, Augusto Barrera, a la concesionaria Quiport y a los financistas para iniciar, el próximo martes, el proceso de renegociación del contrato de concesión del nuevo aeropuerto de la capital, preocupa a diversos sectores.
Según el anuncio de Barrera, con la renegociación se busca resolver aspectos jurídicos, técnicos y financieros, con el concesionario y los prestamistas. "De no conseguirlo, la Municipalidad analiza la aplicación de un plan B, para hacerse cargo de la construcción y buscar otras alternativas de financiamiento", dijo.
Asimismo, aseguró que la obra en Tababela, donde se construye la nueva terminal aérea y las operaciones en el Mariscal Sucre no se paralizarán.
Sin embargo, de ello no están seguros quienes conforman el Consejo de Cámaras y Asociaciones de la Producción, porque indicaron que en caso de que los prestamistas no desembolsen más recursos, la construcción del nuevo aeropuerto (Tababela) y las operaciones en el de la capital, se verían afectadas, por la insuficiencia de fondos.
Para César Aníbal Espinoza, presidente del Consejo de Cámaras, al dejar de operar el Mariscal Sucre las implicaciones serían gravísimas. "Los socios ya no podrán venir a trabajar en Ecuador, porque es un país que no respeta los contratos y lo que es peor, no podremos sacar los productos. Una Cosa es traer las flores de Cayambe a Quito que mandar al aeropuerto de Latacunga. Ya tuvimos que usar ese aeropuerto cuando se realizaron los trabajos en la pista del Mariscal Sucre y fue un caos. No es posible cuantificar las pérdidas que eso ocasionaría", señaló.
Por su parte, Juan Abel Echeverría, director de logística de Expoflor, aseveró que el posible cierre del Mariscal Sucre, sería impensable. Según su criterio, las flores de exportación son el mayor usuario de los servicios de transporte aéreo. La exportación se realiza en un 99,5% por vía aérea. "Para operar desde otro aeropuerto, por causas como el clima o reparaciones, hacemos un esfuerzo sobrehumano con el fin de trasladar la carga. No hay un monto de las pérdidas económicas que ocasionaría. Además, las flores no pueden esperar ni una hora, porque apenas son cortadas empiezan a morir", señaló.
Agregó que la ubicación del aeropuerto Mariscal Sucre es estratégica con los sitios de producción y, por ende, no sería factible operar en el aeropuerto de Latacunga, porque, al momento, ni siquiera cuenta con una terminal de pasajeros.
Según el anuncio de Barrera, con la renegociación se busca resolver aspectos jurídicos, técnicos y financieros, con el concesionario y los prestamistas. "De no conseguirlo, la Municipalidad analiza la aplicación de un plan B, para hacerse cargo de la construcción y buscar otras alternativas de financiamiento", dijo.
Asimismo, aseguró que la obra en Tababela, donde se construye la nueva terminal aérea y las operaciones en el Mariscal Sucre no se paralizarán.
Sin embargo, de ello no están seguros quienes conforman el Consejo de Cámaras y Asociaciones de la Producción, porque indicaron que en caso de que los prestamistas no desembolsen más recursos, la construcción del nuevo aeropuerto (Tababela) y las operaciones en el de la capital, se verían afectadas, por la insuficiencia de fondos.
Para César Aníbal Espinoza, presidente del Consejo de Cámaras, al dejar de operar el Mariscal Sucre las implicaciones serían gravísimas. "Los socios ya no podrán venir a trabajar en Ecuador, porque es un país que no respeta los contratos y lo que es peor, no podremos sacar los productos. Una Cosa es traer las flores de Cayambe a Quito que mandar al aeropuerto de Latacunga. Ya tuvimos que usar ese aeropuerto cuando se realizaron los trabajos en la pista del Mariscal Sucre y fue un caos. No es posible cuantificar las pérdidas que eso ocasionaría", señaló.
Por su parte, Juan Abel Echeverría, director de logística de Expoflor, aseveró que el posible cierre del Mariscal Sucre, sería impensable. Según su criterio, las flores de exportación son el mayor usuario de los servicios de transporte aéreo. La exportación se realiza en un 99,5% por vía aérea. "Para operar desde otro aeropuerto, por causas como el clima o reparaciones, hacemos un esfuerzo sobrehumano con el fin de trasladar la carga. No hay un monto de las pérdidas económicas que ocasionaría. Además, las flores no pueden esperar ni una hora, porque apenas son cortadas empiezan a morir", señaló.
Agregó que la ubicación del aeropuerto Mariscal Sucre es estratégica con los sitios de producción y, por ende, no sería factible operar en el aeropuerto de Latacunga, porque, al momento, ni siquiera cuenta con una terminal de pasajeros.