miércoles, 13 de abril de 2011

Gobierno sí sabía de radar español

La veracidad de un cable de Wikileaks se hizo evidente ayer cuando el presidente Rafael Correa confirmó que España le ofreció un radar en 2008 para controlar la frontera.

Dicha oferta se dio tras el ataque de Colombia a una base clandestina de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Sucumbíos (Ecuador), pero a condición de que coordinara con las fuerzas armadas colombianas, por lo que Correa la rechazó.

La oferta fue revelada en un cable filtrado por Wikileaks al diario El Universo.
“Es cierto que hablamos algún día con Trinidad”, dijo Correa en una entrevista de radio, en referencia a la actual ministra de asuntos exteriores de España, Trinidad Jiménez, que en 2008, cuando tuvo lugar la conversación, era secretaria de Estado para Iberoamérica.

“Urgentemente España nos prestaba unos radares”, de los que Ecuador carecía en la frontera, reveló Correa, pero a condición de que Ecuador coordinara con las fuerzas armadas colombianas, a lo que el Mandatario respondió con “un no rotundo”, según dijo.

Sin condiciones
El presidente informó que ahora Ecuador “está comprando radares chinos”, que llegarán “sin condiciones”.

El cable de Wikileaks relata una supuesta conversación de 2008 entre el entonces jefe de personal del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, Javier Sancho, y el “número dos” de la embajada de EE.UU. en España, Hugo Llorens.

En el diálogo -según Wikileaks- se abordó el viaje del entonces canciller español, Miguel Ángel Moratinos, a Colombia, donde se entrevistó con el presidente de ese país, Álvaro Uribe.

En esa cita se discutió un plan, aún confidencial, para poner un radar español en Ecuador con el fin de cubrir la zona fronteriza, según el cable filtrado.

Moratinos pidió su opinión sobre el plan a Uribe, quien, tras consultar con militares expertos, dijo que no tenía objeción “en tanto el equipo estuviera controlado por personal español”.

Sancho apuntó que la eventual colocación del radar eliminaría “la excusa” ecuatoriana de no tener los medios necesarios para controlar la frontera, donde operan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).