miércoles, 15 de junio de 2011

Gobierno desiste de reforma tributaria y tarifas eléctricas

De un día para el otro, el Gobierno dio marcha atrás en un punto de su reforma tributaria (impuesto a las fundas) y a otro lo puso a revisión (a los vehículos). Pero no solamente en eso se rectificó, también cambió la base de consumo eléctrico para eliminar el subsidio. El sector empresarial considera que es una jugada política para no perder seguidores.

El anuncio de que el impuesto a las fundas queda fuera de la nueva reforma tributaria lo hizo el presidente Rafael Correa ayer en una visita a Guayaquil. Ahí también indicó que el impuesto verde a los autos “está en evaluación”.

Todo esto, a día seguido de que el frente económico en pleno salió a defender la propuesta tributaria, incluidos estos dos impuestos, con todos los argumentos posibles.

Incluso se anunció uno nuevo para el sector exportador. Se trata del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), que grava 2% a las transacciones monetarias que se envían al exterior, para los dineros de las exportaciones que no regresen al país.

El giro
Pero ayer Correa cambió de opinión. Indicó que no se aplicará el impuesto a las fundas, porque resultará costoso para el Gobierno. Sobre el impuesto verde a los autos, Carlos Carrasco, titular del Servicio de Rentas Internas (SRI), confirmó que “el tema se afinará”.

Por otro lado, el Ministerio de Electricidad emitió un comunicado, indicando que la base de consumo para eliminar el subsidio será de 700 kw/h al mes para la Costa, pero sólo entre mayo y diciembre. Los 500 kw/h como base se mantienen para los usuarios residenciales del resto del país.

Asimismo, se mantienen el impuesto a las botellas plásticas de bebidas, el aumento del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) de cigarrillos y del de licores de la reforma.

Blasco Peñaherrera, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, opinó que el cambio repentino del Gobierno “parece una decisión calculada políticamente para no resentir a los usuarios de fundas, que son la mayoría de ecuatorianos”. A su criterio, es contradictorio que un día salgan los ministros a defender los impuestos y al otro día el presidente (Correa) cambie “para no perder votos y se grave a otro sector en donde existen menos votantes, como los exportadores”, refiriéndose al ISD.

Por el momento, el ISD aplica a todas las transacciones monetarias que salen del Ecuador sobre los 1.000 dólares (por pago de importaciones, encomiendas, etc). Las exportaciones estaban fuera, pero también se incluyeron.

Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación de Exportadores Ecuatorianos, señaló que la medida equivale a imponer un impuesto general a las exportaciones, por lo que “afectará la competitividad de las
empresas”.