El proyecto de Ley de Seguridad Pública y del Estado está listo. La Secretaría de Inteligencia, que se creará por decreto, estará bajo la dirección del Ejecutivo. El Régimen quiere que los cambios en el Sistema de Inteligencia Nacional sean como el trabajo de un cirujano: precisos y profundos.
El decreto presidencial de creación de la nueva Secretaría de Inteligencia estará listo en los próximos días. Este será el punto de partida para el Sistema de Inteligencia, que ya está delineado.
Uno de los principales cambios, en relación a la situación actual, es que la Dirección Nacional de Inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional (Cosena) desaparecerá. El principal argumento es, según Freddy Rivera, subsecretario de Gobierno, que esa instancia no funcionó.
Las políticas y directivas del ente serán enviadas desde el Primer Mandatario. Toda la información será recibida y procesada por el Ejecutivo, según el funcionario.
“Debe ser un sistema coordinado desde el Gobierno civil, al servicio de los intereses nacionales. Para ello, debe tener tecnología, capacitación y controles democráticos”, manifestó el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh.
El Sistema de Inteligencia reemplazará al Cosena. Al Ministerio de Seguridad se sumará una comisión de asesoría, integrada por los ministros de Gobierno, Defensa y Relaciones Exteriores. Ellos se encargarán de dictar las disposiciones para cada área, bajo las directrices del Presidente. Pero cuando el caso lo amerite, participarán otros ministros, según el área y las necesidades.
Esto permitirá, según Rivera, cubrir los temas y estar preparados para prevenir cualquier conmoción nacional.
Además, se plantea que el trabajo de Inteligencia no esté reservado exclusivamente para los campos militares y policiales. Sino que también se realizará Inteligencia en temas de geopolítica, economía, relaciones internacionales, entre otros.
“Si hubiésemos tenido este Sistema de Inteligencia vigente, hubiésemos podido prevenir con anticipación el tema de la gripe AH1N1. Porque nuestro delegado nos hubiere informado cómo iban las cosas en la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra, y la Organización Panamericana de Salud (OPS), en Washington”, manifestó Rivera.
Actualmente, solo las FF.AA. y la Policía cuentan con organismos especializados de Inteligencia. Para el Gobierno, precisamente esta limitación permitía “discrecionalidad” en el manejo de la información. Además, su trabajo era reservado y secreto.
Con esa lógica, se modificará la cadena de mando en la transmisión de los datos recogidos, para evitar “fugas” en las diferentes jerarquías militares y policiales. Como, según el Gobierno, sucedió durante el ataque a Angostura.
También se cambiará el perfil de los estudiantes que sigan la escuela de Inteligencia. Ese es un proceso que ya se inició.
“Queremos eliminar el tabú. Transparentar las cosas y hacer que el trabajo de Inteligencia sea regulado”, afirmó Jalkh.
Por ello, la propuesta del nuevo Sistema establece que hayan mecanismos de control. Estos estarán determinados por la Asamblea Nacional y por la Función Judicial. “Debe haber una comisión en la Asamblea, que vigile el trabajo que realiza la Secretaría de Inteligencia”, dijo el Subsecretario de Gobierno.
Así, si algún funcionario actuó sin autorización, podrá ser llevado a juicio político y juicio penal.
Esto deberá estar normado en la nueva Ley de Seguridad Pública y del Estado. Este proyecto de legislación está listo, según informó a este Diario Rivera.
Incluso, el ministro de Defensa, Javier Ponce, anunció que al momento “se trabaja en la constitución del organismo y en la selección de los primeros miembros de la Secretaría”. Aún no se ha hecho público quién manejará la información nacional.
El decreto presidencial de creación de la nueva Secretaría de Inteligencia estará listo en los próximos días. Este será el punto de partida para el Sistema de Inteligencia, que ya está delineado.
Uno de los principales cambios, en relación a la situación actual, es que la Dirección Nacional de Inteligencia del Consejo de Seguridad Nacional (Cosena) desaparecerá. El principal argumento es, según Freddy Rivera, subsecretario de Gobierno, que esa instancia no funcionó.
Las políticas y directivas del ente serán enviadas desde el Primer Mandatario. Toda la información será recibida y procesada por el Ejecutivo, según el funcionario.
“Debe ser un sistema coordinado desde el Gobierno civil, al servicio de los intereses nacionales. Para ello, debe tener tecnología, capacitación y controles democráticos”, manifestó el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh.
El Sistema de Inteligencia reemplazará al Cosena. Al Ministerio de Seguridad se sumará una comisión de asesoría, integrada por los ministros de Gobierno, Defensa y Relaciones Exteriores. Ellos se encargarán de dictar las disposiciones para cada área, bajo las directrices del Presidente. Pero cuando el caso lo amerite, participarán otros ministros, según el área y las necesidades.
Esto permitirá, según Rivera, cubrir los temas y estar preparados para prevenir cualquier conmoción nacional.
Además, se plantea que el trabajo de Inteligencia no esté reservado exclusivamente para los campos militares y policiales. Sino que también se realizará Inteligencia en temas de geopolítica, economía, relaciones internacionales, entre otros.
“Si hubiésemos tenido este Sistema de Inteligencia vigente, hubiésemos podido prevenir con anticipación el tema de la gripe AH1N1. Porque nuestro delegado nos hubiere informado cómo iban las cosas en la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra, y la Organización Panamericana de Salud (OPS), en Washington”, manifestó Rivera.
Actualmente, solo las FF.AA. y la Policía cuentan con organismos especializados de Inteligencia. Para el Gobierno, precisamente esta limitación permitía “discrecionalidad” en el manejo de la información. Además, su trabajo era reservado y secreto.
Con esa lógica, se modificará la cadena de mando en la transmisión de los datos recogidos, para evitar “fugas” en las diferentes jerarquías militares y policiales. Como, según el Gobierno, sucedió durante el ataque a Angostura.
También se cambiará el perfil de los estudiantes que sigan la escuela de Inteligencia. Ese es un proceso que ya se inició.
“Queremos eliminar el tabú. Transparentar las cosas y hacer que el trabajo de Inteligencia sea regulado”, afirmó Jalkh.
Por ello, la propuesta del nuevo Sistema establece que hayan mecanismos de control. Estos estarán determinados por la Asamblea Nacional y por la Función Judicial. “Debe haber una comisión en la Asamblea, que vigile el trabajo que realiza la Secretaría de Inteligencia”, dijo el Subsecretario de Gobierno.
Así, si algún funcionario actuó sin autorización, podrá ser llevado a juicio político y juicio penal.
Esto deberá estar normado en la nueva Ley de Seguridad Pública y del Estado. Este proyecto de legislación está listo, según informó a este Diario Rivera.
Incluso, el ministro de Defensa, Javier Ponce, anunció que al momento “se trabaja en la constitución del organismo y en la selección de los primeros miembros de la Secretaría”. Aún no se ha hecho público quién manejará la información nacional.