LONDRES. Benedicto XVI inicia hoy una visita de Estado histórica con una clara dimensión ecuménica (búsqueda de la cooperación entre diferentes religiones) al Reino Unido, un país oficialmente anglicano y crecientemente secularizado, en el que sus actividades podrían verse empañadas por la falta de interés popular y las protestas.Varios colectivos tienen previsto denunciar las posturas que consideran intolerantes de la Iglesia en ámbitos tan diversos como la ordenación de las mujeres, la homosexualidad, el aborto o incluso el costo de la visita para el contribuyente.
La hostilidad hacia el pontífice de 83 años podría aumentar tras las nuevas revelaciones de los últimos días en Bélgica sobre el escándalo de los abusos sexuales por parte del clero que sacudió a la Iglesia católica y, especialmente, a la vecina y católica Irlanda.
Durante los cuatro días que permanecerá en suelo británico, Benedicto XVI podría reunirse en Londres con un reducido grupo de víctimas, como ya hizo en anteriores desplazamientos a Australia y los EEUU, aunque el encuentro no ha sido confirmado oficialmente.
El alto costo de la estancia papal provoca también malestar en el Reino Unido, en donde, según un sondeo publicado esta semana, solo el 14% de la población es favorable a la visita. Según los organizadores, la factura rondará los $31 millones, la mitad o más, a cargo del contribuyente, cifras que sus detractores estiman más elevadas.
En esta era de rigor económico, ni siquiera la Iglesia ha logrado recaudar entre sus fieles la totalidad de los $10 millones que le correspondían y muchas de las entradas que puso a la venta para las misas q ue ofrecerá el Pontífice -en una iniciativa sin precedentes-, a precios que oscilan entre los $7 y los $39, siguen sin venderse.
El arzobispo de Westminster, Vincent Nichols, presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, aseguró sin embargo que los 5 millones de católicos británicos, entre una población estimada de 60 millones, esperan al Papa con impaciencia.
"La tradición católica en este país es la de una fidelidad profunda a la persona del Santo Padre", dijo en vísperas de esta histórica la visita. (AFP)