miércoles, 9 de junio de 2010

Uribe rechaza informe de sindicalistas y dice que OIT reconoció sus esfuerzos

Bogotá, (EFE). El presidente colombiano, Álvaro Uribe, rechazó hoy el último informe de la Confederación Sindical Internacional (CSI), que sitúa a Colombia como el país con más sindicalistas asesinados en 2009, al argumentar que la OIT ha reconocido los esfuerzos de su Gobierno en la materia.

"La respuesta a ese tema la entregó la OIT (Organización Internacional del Trabajo) el pasado sábado" al excluir a Colombia de su "lista negra" de países sancionados por incumplimiento de la legislación laboral o persecución a empresarios o sindicalistas, dijo Uribe durante un acto en la Casa de Nariño, sede del Gobierno.

Después de estar "más de veinte años" en la lista de países sancionados por la OIT, Colombia fue "totalmente excluida, reconociendo los esfuerzos que ha hecho este Gobierno en favor de los trabajadores", subrayó el mandatario.

La OIT escoge cada año a cerca de 25 países a los que hace observaciones por incumplimiento de la legislación laboral o persecución a empresarios o sindicalistas.

En los últimos años, Colombia había sido objeto de observaciones permanentes por parte de la OIT por la muerte de decenas de sindicalistas a manos de grupos paramilitares, guerrilleros e incluso de miembros de las fuerzas de seguridad estatales.

Según el informe anual de la CSI, publicado hoy, 101 representantes sindicales fueron asesinados durante 2009 en todo el mundo, casi la mitad de ellos (48) en Colombia.

Un total de 22 de los sindicalistas colombianos asesinados eran dirigentes y cinco de ellos mujeres, lo que mantiene los niveles de violencia contra estos activistas en los de años anteriores, señala el informe.

"Colombia ha vuelto a ser el país donde defender los derechos fundamentales de los trabajadores significa, con mayor probabilidad que en ningún otro país, sentencia de muerte, a pesar de la campaña de relaciones públicas del Gobierno colombiano en el sentido contrario", indicó en un comunicado el secretario general de la CSI, Guy Ryder.